terça-feira, 30 de agosto de 2011

Sí, podemos decirlo: ya tenemos piso!

Ha sido una larga búsqueda, pero lo hemos encontrado. Tenemos casa. Sí, así como suena: hemos firmado un contrato (algo difícil de conseguir aquí).

Nos ha costado mucho por todo lo que ya os he explicado: somos extranjeros, somos estudiantes, no tenemos gente conocida en Brasil que nos avale, es todo muy caro, vamos a quedarnos solamente por un año, queríamos vivir los tres juntos… pero ahí estamos, con un pisito en Bela Cintra (para los que no sabéis dónde está eso: en-el-puto-centro :D)

Que si tenemos un charquito a modo de piscina… que si nuestra comunidad tiene una minisalita de máquinas a modo de gimnasio… vamos, que vamos a vivir como reyes. No todo es bueno, porque aunque es lo mejor que hemos encontrado y el precio es asequible, el piso tiene 2 habitaciones y la Chewi y yo dormiremos juntitas en la misma cama durante toodo el curso :P Hemos tenido que comprar una cama… tenemos que pintar el piso cuando nos vayamos… tenemos que contratar internet… más papeleo… bla bla bla. Septiembre va a ser muy duro. Pero ahí tenemos lo que andábamos buscando, aunque nos vaya a dar muchos quebraderos de cabeza jaja!

Lo malo ahora? Despedirnos del hostel… todavía no se lo hemos dicho a Luciano; en parte no quiero irme. Deseo mucho tener nuestra cocina… nuestro salón… nuestra tele… nuestro baño… armarios… queremos deshacer la maleta, la verdad; después de 45 días iba siendo hora. Sin embargo, este ha sido nuestro hogar y nos han cuidado muy muy bien. Nos va a dar penita irnos.

El 1 de septiembre nos mudamos, algo que ahora nos parece inmediato pero si nos lo hubiesen dicho en junio no nos lo habríamos creído jaja La verdad es que hemos tenido momentos de bajón, hartos de buscar y buscar sin conseguir nada... pero hoy estábamos los tres pletóricos, estamos muy contentos :)

TENEMOS CASA!

Cómo cruzar la calle en Sao Paulo

Cruzar la calle es un gran riesgo en esta ciudad. Los semáforos no tienen en cuenta a los peatones en absoluto. En la Avenida Paulista sí, pero es que menos mal porque sería imposible cruzar los 8 carriles de otra manera. Sin embargo, en cualquier cruce que te encuentras, pasar de un lado al otro de la calle es una odisea. No sé cómo empezar a contaros como va, pero para que os imaginéis, nosotros que llevamos más de un mes aquí todavía empezamos ahora a saber cómo cruzar la calle.

Para empezar, los semáforos están al otro lado del cruce; y no hay semáforo para peatones, con lo cual tienes que mirar al lado contrario del que vienen los coches de qué color está para ellos. Más de un par de pelos me han volado mirando el semáforo, puesto que los coches te rozan y ni se inmutan: ellos tienen el semáforo en verde y ellos tiran palante como los de Alicante. El otro día me llevé un buen susto en la avenida 9 de Julho, cuando subíamos cantando a la fiesta-de-después-de-la-fiesta: un autobús me rozó la ropa y el pelo, no sé cómo no me pasó nada. De hecho… ahora que me pongo a recordar, hemos tenido un par de incidentes de ese tipo :S y donde más veces nos hemos llevado algún que otro susto ha sido en un cruce que hay antes de llegar a la uni, porque tenemos que cruzar cuatro carriles en donde siempre hay coches que vienen de la calle de en frente o de la perpendicular. Una vez yendo a la cervejada nos quedamos en el medio y medio sin poder ir para delante ni para atrás… qué risas, pero qué agobio! Jaja!

 La cosa está en que cuando está rojo es cuando puedes arriesgarte a cruzar. La frase de “cruzamos ahora, que está en rojo” está ya a la orden del día. Cuando vuelva a casa voy a tener un cacao guapo xD. Pero no todo se acaba ahí. Muchas veces (la mayoría), cuando está rojo para unos, está verde para otros… y como aquí tampoco saben lo que son los intermitentes, te encuentras en la mitad de la carretera con coches a los que les da igual que tú estés cruzando, porque ellos tienen su semáforo en verde, y tiran palante como los de Alicante.

Otra manera que tenemos de cruzar la calle, es cruzar corriendo cuando está pasando un autobús por la perpendicular. La frase de “cruzamos con el bus” también está de moda aquí jajaja Peero más de una vez nos ha pasado que el autobús no iba de frente, sino que giraba hacia nosotros tirando palante como los de Alicante. Eso da mucho miedo. Y es que la seguridad de un paso de cebra es meramente psicológica. Aquí les da igual por dónde cruces, porque las rayitas pintadas en el suelo no sirven para nada. Los coches nunca se paran. Tú esperas en el paso de peatones a que dejen de pasar carros y ya si eso luego cruzas. Así va la cosa.

Luisito está convencido de que tenemos que ir cuanto antes al Consulado para avisar de que estamos aquí por si algún día nos atropellan y no sabemos qué hacer. Antes de llegar nuestra preocupación eran los mosquitos, el Dengue, la Malaria, las pistolas, las armas blancas… pero con cada día que pasa somos más conscientes que nuestro riesgo en Sao Paulo está al cruzar la calle. 

sábado, 27 de agosto de 2011

As aulas da Sexta Feira


Es imposible ir a clase los viernes de 7:30 a 11:00 de la noche. Estamos volviéndonos un poco brasileños ya, y un viernes es que es imposible. Sobre todo cuando Celia y Sócrates no tienen clase… y sobre todo siendo intercambista… y sobre todo teniendo tantos planes como tenemos todos los fines de semana… y sobre todo cuando el profesor dijo que no iba a poner faltas de asistencia… pero algún día tendrá que ser mi primer viernes en la universidad :S

Sin embargo, no será porque no lo haya intentado. El ejemplo más duro es el de ayer, y esta es mi historia:

El jueves, al volver de la cervejada, Celia y yo encontramos un bus que nos dejó delante de nuestro hostel. Sí, mala hora para aventurarnos cogiendo autobuses que nunca  habíamos cogido, pero el autobús iba para Paraíso, y ahí es donde vivimos, entonces nos salió bien el experimento. Anotamos el número del autobús súper emocionadas, y ayer quise coger el mismo en el otro sentido para ir a mi clase de los viernes. Me fui a la parada a las 6:25, y pasaron 10 minutos… pasaron 15… pasó media hora… a las 7:15 pensé en cogerme el metro pero Butantã a esas horas me da un poco de miedo… seguí esperando… si me iba a Vila Madalena a coger el bus se me iba a ir el tiempo de las manos… y entonces decidí esperar hasta las 7:30 en la parada (la hora, por cierto, a la que me empieza la clase :S). Pues el autobús 724A-10 con destino Ciudad Universitaria llegó a las 7:30. Ya no llegaba a clase puntual, pero bueno, como había esperado una hora pasando frío y mojándome, pues me subí. Llegué a la universidad a las 8:30, y no pude entrar en clase. Muy fabuloso el bus 724A-10…

Y dije yo: pues me vuelvo para casa! Jajajajajjajjaa! Y me fui a la parada en el sentido contrario. A aquella parada donde en una Quinta-e-breja como las de todos los jueves, un autobús había llegado para rescatarnos a la Chewi y a mí. Pero ese autobús no llegaba… y no llegaba… y allí estuve yo, desde las 8:40 hasta las 10:00 esperando al 724A-10. Pero el 724A-10 no venía, y me cogí uno que sube Rebouças para coger el metro en Consolaçao y llegar a mi dulce hogar. Sin embargo, como ya os dije, aquí los buses pasan cuando quieren y hacen el recorrido que les da la gana. Había cogido ese autobús con Celia y Sócrates unas 4 veces, pero ayer, que iba sola, el autobús dijo: “en vez de parar en la parada de Laura, voy a meterme por un túnel que salga al otro extremo de la calle porque hay mucho tráfico”. Y taráaan!! Laura perdida por calles brasileñas a las 10:30 de la noche xD yuju!

Pero bueno, el desenlace de la historia tiene un bonito final. Me encontré… cogí el metro… y llegué a casa más tarde que si hubiese ido a clase; pero aquí estaban mis compañeros de cuarto que me habían hecho la cena y escucharon con atención mi entretenida historia. Se nos quitaron las ganas de salir, era ya tarde y a todo esto estaba lloviendo… entonces decidimos quedarnos en casa viendo una peli en mi cama :)

Imposibilidad de asistir a clase na Sexta Feira. Welcome to Sao Paulo

De excursión al Carrefour

Tras nuestro intento fallido de ir al Consulado (estaba cerrado, horario brasileño de 8 a 12 de la mañana ¬¬), nos fuimos de excursión a Carrefour.

Excursión es la palabra correcta, porque nos teníais que ver a Celia, a Sócrates y a mí dando vueltas por el supermercado, rodeados de estanterías llenas de cosas y flipando con todo. Parecíamos niños de 5 años en Disneyland: “Sócrates! Mira! Cereales!”, “Laura, aquí tienes acetona!” , “Chewi, fíjate cuánta verdura”, “Hay pescaderíiiiiaaaa!!!”, “Mirad! Mirad cuántos tipos de desodorantes!”, “Hay geeeeeel!!!!”, “Vamos a ver si hay ron!” (no había… jaja), “Nos compramos algún caprichito?”, “Cuánta fruta!”, “Aquí podemos hacer la compra cuando tengamos casa, si algún día la tenemos”, “Vamos a ver si hay chuches!” (no había… jajaj), “Cuánta bollería!”, “Mirad cuántas galletas diferentes!”, “Chocolaaaateee!! Nutellaaaa!!” etc etc etc

Sí, muy triste. Y muy triste salir de allí con una minibote de acetona que me tiene que durar todo el año y una máquina para que Sócrates se corte el pelo porque aquí las peluquerías son un timo. Pero nos lo pasamos muy bien jaja. De hecho hay muchas cosas rescatables en ese supermercado, y haremos la compra allí en el caso de que el martes todo vaya bien firmando el contrato del piso ;)

A esto es a lo que me refiero cuando digo que aquí somos muy felices con poco.

Welcome to Sao Paulo, la décima ciudad más cara del mundo para extranjeros.

quarta-feira, 24 de agosto de 2011

El transporte

Sao Paulo es una ciudad que tiene 11.244.369 habitantes según el censo del 2010. Hay gente por todas partes. Si a eso le añades que el transporte público está mal organizado y no llega a todos los sitios a los que quieres ir, imaginaros cómo es esta ciudad: un mar de coches.

Creo que ya os he hablado del rodizio, que es una restricción de circulación de vehículos en la ciudad para reducir esta tremenda contaminación que hay, y sobre todo para que disminuyan los enormes atascos que se generan. Según el número en el que termine la matrícula, hay un día en la semana en el que no puedes circular con tu coche en hora punta. Sin embargo, a las 9 de la mañana y de 5 a 8 de la tarde, esta ciudad es un caos: da igual que vayas en metro, en autobús o en coche. Todo está hasta los topes. Los coches no se mueven, literalmente… el autobús en el centro tiene su propio carril, pero en las afueras se para también; y tanto el autobús como el metro se llenan de gente de una forma inexplicable. Quería sacar una foto, pero es que hay demasiada gente jaja, nunca había visto a tantas personas metidas en un sitio. Cuando tengo clase a las 10 de la mañana y cojo el metro a las 9, tengo que dejar pasar dos trenes hasta que pueda subirme a uno, y no es que simplemente me toque ir de pié, sino que vamos todos apretándonos y las puertas se cierran a presión. Hay un hombre muy gracioso con un megáfono diciendo que no te quedes en la primera puerta que veas, sino que andes y te coloques en las del fondo… pero por mucho que se reparta la gente es todo lo mismo jaja. Hoy Sócrates dijo que en Japón hay una profesión que se llama “empujador de metro”, y aquí hay algo parecido porque muchas veces no se cierran las puertas y el hombre tiene que venir a empujarte y cerrar el vagón.

De todas formas, aquí no hay mucha cultura de transporte público. Creo que se está empezando a implantar ahora. Se están construyendo nuevas estaciones de metro por esto del mundial de fútbol, y hacen mucha falta porque el metro no llega a casi ningún lado. Siempre hay que combinarlo con autobuses. Pero bueno, la gente aquí, como sabéis, es rica o pobre, y los ricos ¿cómo van a ir en metro?! Jaja! En nuestra uni hay mucha gente que va en bus, pero en las que están Mikel, Luis y Pepe la gente no ha pisado el metro en su vida. Es más, no entienden cómo vivimos nosotros aquí sin coche. Tampoco entienden por qué compartimos piso, o por qué no llevamos bolsos de 4000 reales colgados en el brazo jaja. Definitivamente, aquí hay gente que vive en otra dimensión.

En cuanto a la calidad del transporte, yo me lo esperaba muchísimo peor. El metro está genial, es nuevo y tiene asientos de color azul preferenciales que todo el mundo respeta. Además los accesos están también muy bien. hoy hemos visto que los mayores de 65 años o así, no pagan el billete, y los estudiantes también tenemos descuentos. Lo único malo es que no hay máquinas para sacar el billete como hay en Madrid, entonces se hacen unas colas enormes para comprar el ticket. Los autobuses también son decentes, lo que pasa es que las paradas están mal señalizadas, y nunca sabes en dónde puedes acabar cuando te subes a un autobús. Algo curioso de los buses es que no es el conductor el que te cobra, sino que hay una persona en el medio al que le tienes que pagar antes de salir. Eso está bien porque la gente no se cuela y el conductor no se entretiene esperando a que la gente se suba al autobús. Otro rollo es el autobús circular gratuito que se recorre la universidad. En ese te subes y más te vale que estés agarrada o sentada cuando está en marcha, porque es que es una barbaridad lo rápido y lo brusco que lo conducen. En las rotondas yo siempre tengo la impresión de que vamos a volcar jaja

Las distancias son muy largas, entonces se ven muy pocas bicis como medio de transporte… el taxi es asequible…  y lo que sí, hay muchos motoristas que conducen como locos entre los coches. Nos dijo Rafinha que cada día se muere uno, y es que van demasiado rápido y te aparecen motos de repente en lugares donde no te lo esperas.

Como veis, muy poco tropical esto, e? jaja! Welcome to Sao Paulo.

terça-feira, 23 de agosto de 2011

Las parejitas


Cada estación de metro parece un aeropuerto. Cuando vamos a salir a la calle, sea la parada que sea, nos encontramos sin exageraros a unas cinco parejas despidiéndose. Da igual la hora… da igual que vivan a dos paradas uno del otro… da igual que se vean a diario… da igual que se vayan a trabajar o a comprar el pan… se acompañan hasta la salida y se despiden. Son muy pegajosos. Nunca nos hemos parado a mirar cuánto tiempo tardan en despegarse, pero con la pasión con la que se dan “el último beso” pues yo les echaría media hora mínimo diciéndose “hasta mañana”.

Sin embargo, el canteo mayor se ve en las aulas. La gente se pone en las sillas de clase como si estuviesen en las butacas del cine: ¡cogen apuntes agarrados y haciéndose caricias! Jaja! Qué agobio y qué horror, mi madre. Comentaba María el otro día que unos de su clase se ponen en primera fila y no paran de darse el lote ni un momento jajaja yo me lo creo, de verdad, porque es que aquí da igual que estén comiendo, que estén en una fiesta, que estén con amigos… si alguien tiene novio lo sabes, porque probablemente estará a menos de medio metro.

En el hostel hubo también una pareja de brasileños. Daba muchísimo palo estar en cualquier lado cuando ellos estaban porque teníamos la sensación de que molestábamos, pero es que lo mejor de todo es que les da igual que estén 20 personas mirando fijamente. Nunca había visto a nadie darse tantos besos en tan poco tiempo, os lo juro.

Así que tranquilidad a aquellos que piensan que vamos a encontrar un namorado o namorada en Brasil y que no vamos a querer volver… yo no puedo soportar nada parecido, y podría asegurar que la Chewi y Sócrates tampoco jaja.
Estamos a salvo de dramas amorosos ;)

Estrella Galicia en Sao Paulo


Creo que ya lo he dicho en todas partes, pero… he encontrado Estrella Galicia en un súper de Sao Paulo! :D Me ha hecho muchísima ilusión porque en dos años que estuve en Madrid me costó encontrar apenas un par de bares donde la sirvieran, y en los supermercados era imposible.

Aquí la cerveza está especialmente rica, la verdad. Alicia y Celia no bebían cerveza en España, y aquí en las Quinta-e-breja (la fiesta de los jueves en la uni) pues caen un par de ellas :P La que suelen poner por ahí se llama Skol, y está deliciosa; pero cuando comemos fuera pedimos Brahma o Bohemia, que te las ponen en botellas de 600ml y saben espectacularmente genial jaja ;)

Así que eso, no echaba de menos la cerveza, pero ayer cuando fuimos al súper nuevo (porque hemos decidido asentarnos un poco más y comprar leche… café… e incluso orégano!) y vi la Estrella Galicia me quedé en estado de shock. Mirad qué bien quedan en nuestro estante de la nevera:



¿Qué mejor manera de celebrar mi primer mes aquí  que con una cenita acompañada de mis dos queridos amigos Celia y Sócrates, y mi amada Estrella Galicia? :)