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quarta-feira, 24 de agosto de 2011

El transporte

Sao Paulo es una ciudad que tiene 11.244.369 habitantes según el censo del 2010. Hay gente por todas partes. Si a eso le añades que el transporte público está mal organizado y no llega a todos los sitios a los que quieres ir, imaginaros cómo es esta ciudad: un mar de coches.

Creo que ya os he hablado del rodizio, que es una restricción de circulación de vehículos en la ciudad para reducir esta tremenda contaminación que hay, y sobre todo para que disminuyan los enormes atascos que se generan. Según el número en el que termine la matrícula, hay un día en la semana en el que no puedes circular con tu coche en hora punta. Sin embargo, a las 9 de la mañana y de 5 a 8 de la tarde, esta ciudad es un caos: da igual que vayas en metro, en autobús o en coche. Todo está hasta los topes. Los coches no se mueven, literalmente… el autobús en el centro tiene su propio carril, pero en las afueras se para también; y tanto el autobús como el metro se llenan de gente de una forma inexplicable. Quería sacar una foto, pero es que hay demasiada gente jaja, nunca había visto a tantas personas metidas en un sitio. Cuando tengo clase a las 10 de la mañana y cojo el metro a las 9, tengo que dejar pasar dos trenes hasta que pueda subirme a uno, y no es que simplemente me toque ir de pié, sino que vamos todos apretándonos y las puertas se cierran a presión. Hay un hombre muy gracioso con un megáfono diciendo que no te quedes en la primera puerta que veas, sino que andes y te coloques en las del fondo… pero por mucho que se reparta la gente es todo lo mismo jaja. Hoy Sócrates dijo que en Japón hay una profesión que se llama “empujador de metro”, y aquí hay algo parecido porque muchas veces no se cierran las puertas y el hombre tiene que venir a empujarte y cerrar el vagón.

De todas formas, aquí no hay mucha cultura de transporte público. Creo que se está empezando a implantar ahora. Se están construyendo nuevas estaciones de metro por esto del mundial de fútbol, y hacen mucha falta porque el metro no llega a casi ningún lado. Siempre hay que combinarlo con autobuses. Pero bueno, la gente aquí, como sabéis, es rica o pobre, y los ricos ¿cómo van a ir en metro?! Jaja! En nuestra uni hay mucha gente que va en bus, pero en las que están Mikel, Luis y Pepe la gente no ha pisado el metro en su vida. Es más, no entienden cómo vivimos nosotros aquí sin coche. Tampoco entienden por qué compartimos piso, o por qué no llevamos bolsos de 4000 reales colgados en el brazo jaja. Definitivamente, aquí hay gente que vive en otra dimensión.

En cuanto a la calidad del transporte, yo me lo esperaba muchísimo peor. El metro está genial, es nuevo y tiene asientos de color azul preferenciales que todo el mundo respeta. Además los accesos están también muy bien. hoy hemos visto que los mayores de 65 años o así, no pagan el billete, y los estudiantes también tenemos descuentos. Lo único malo es que no hay máquinas para sacar el billete como hay en Madrid, entonces se hacen unas colas enormes para comprar el ticket. Los autobuses también son decentes, lo que pasa es que las paradas están mal señalizadas, y nunca sabes en dónde puedes acabar cuando te subes a un autobús. Algo curioso de los buses es que no es el conductor el que te cobra, sino que hay una persona en el medio al que le tienes que pagar antes de salir. Eso está bien porque la gente no se cuela y el conductor no se entretiene esperando a que la gente se suba al autobús. Otro rollo es el autobús circular gratuito que se recorre la universidad. En ese te subes y más te vale que estés agarrada o sentada cuando está en marcha, porque es que es una barbaridad lo rápido y lo brusco que lo conducen. En las rotondas yo siempre tengo la impresión de que vamos a volcar jaja

Las distancias son muy largas, entonces se ven muy pocas bicis como medio de transporte… el taxi es asequible…  y lo que sí, hay muchos motoristas que conducen como locos entre los coches. Nos dijo Rafinha que cada día se muere uno, y es que van demasiado rápido y te aparecen motos de repente en lugares donde no te lo esperas.

Como veis, muy poco tropical esto, e? jaja! Welcome to Sao Paulo.

terça-feira, 16 de agosto de 2011

Y por fin, ¡la Playa!



Antes de nada, quiero agraderle a Rafinha y a toda su familia que nos acogieran en su casa de Juquehy el finde del día del padre. La verdad es que nos trataron genial y nos enseñaron una de las mejores playas de Sao Paulo. Cuando en el hostel dijimos que íbamos allí nos empezaron a vacilar en plan: “los españoles no se van a cualquier sitio… sólo se van a sitios chickis” (aquí todo lo que acaba en K lo convierten en KI: facebook es feisibuki, McDonals es makidonalds…), y es cierto, fuimos a un sitio muy bonito :)

Rafinha es un compañero mío de uni, que estudia en Madrid pero es de Sao Paulo (para que no sepa quién es Rafinha ni de sónde lo saqué xD), así que imaginaros lo pequeño que es el mundo. ¿Quién me iba a decir a mí que iba a conocer a la family de Rafinha? La verdad es que aunque mis favoritos hayan sido su perro Lucky y su hermano, la madre y la hermana son totales, y el padre encantador también. Estábamos un poco perdidos porque nos resultó dificilísimo entenderles y parecíamos estúpidos, pero ellos se reían de nuestro acento y eso le daba el toque gracioso a la situación jaja

El finde empezó un viernes de rodicio. Como la matrícula del coche de Rafa termina en 9, los viernes no puede circular ni por la mañana ni de 5 a 8 de la tarde. Ya os he comentado que esta ciudad es un mar de coches, y si no hiciesen algo como esto, Sao Paulo podría ser indescriptiblemente caótico. Entonces arrancamos hacia el paraíso de noche, escuchando música de todo tipo. Lo más gracioso del viaje es que hicimos una parada en un supermercado ¡y nos dejamos a la madre de Rafa allí! Los dos coches arrancamos pensando que la mujer estaba en el otro, y hasta llegar a casa no nos dimos cuenta xD 

… y a la mañana siguiente vimos esto:



Tuvimos un día de sol espectacular, y pasamos el día en la playa comiendo frutas que no existen en España y de cuyos nombres no puedo acordarme; y bebiendo sucos y cerveza. Teníamos una foto superchula de los cuatro bebiendo de un coco, pero ALGUIEN la borró. Encontraré al culpable jaja



Tras mil baños, fuimos a sacarnos fotos a lo alto de una montañita donde había unas vistas espectaculares.






¡Y luego fiesta! Rafa nos llevó a una discoteca que para nuestro gusto fue la mejor de todas en las que hemos estado en Sao Paulo. Hubo momentazos con canciones que se están convirtiendo en banda sonora para Celia y para mí (y para el pobre de Sócrates de rebote también jaja) como “Run the World” de Beyonce, mucho hip-hop (que aquí se lleva un montón), un poco de Pitbull (que ya lo echábamos de menos), o la canción de Dirty Dancing 2, que nos hizo mucha ilusión jaja.





Como no todo podría ser perfecto, el domingo llovió durante TODO el día. Parece ser que después de Amazonia, Sao Paulo es el sitio donde más humedad hay. ¡No paró de llover ni un segundo! ¿Y qué hicimos? ¡Crucigramas en portugués con el hermano de Rafinha! Un gran avance para nuestro aprendizaje jaja

Al llegar al hostel, estaban los de siempre en el salón. Me sentí de verdad como que había llegado a casa. Luciano nos dijo que la fiesta del sábado había sido un “sucesso” (pronunciado “sussesso”, otra de mis palabras favoritas jja), pero que no nos preocupáramos porque este sábado va a haber Churrascada :D La charla en el salón con caipirinha en mano (Fernando hace las mejores caipirinhas de tooodo Brasil), fue uno de los mejores momentos del fin de semana. Seguimos queriendo un piso, pero no va a ser fácil irnos de aquí ni ver a la gente marchar.