quarta-feira, 8 de fevereiro de 2012

Decímetros cuadrados de tela

En Brasil está muy mal visto hacer topless. Puedes llevar tangas de escándalo y telas milimétricas para taparte, pero si enseñas el pecho puedes montar una escenita en la playa. El pasearse con los pechos desnudos era propio de las esclavas, razón por la cual esta práctica sigue teniendo muy mala reputación. Sin embargo, en estos últimos 10 años han cambiado un poco las cosas, y por ejemplo en Rio de Janeiro ya no detienen a las chicas que hacen topless… pero a pesar de que la ley haya sido abolida en la práctica, nadie prescinde de la parte de arriba.

Las chicas en la playa enseñan lo máximo con sus minúsculos bikinis, pero les encanta tener la marca de las tiras y la muestran con orgullo cuando se ponen sus vestidos y camisetas como si fuese un complemento más. El otro día vimos en la tele una encuesta que hacían en la playa sobre si les gustaban las marcas de bikini y todas estaban de acuerdo en que tanto a ellas como a sus namorados les encantaban. Qué diferencia con España, que estamos todas moviendo el bikini de arriba para abajo para evitar precisamente eso que aquí parece tan sexy. Y qué diferente también la seguridad con la que esta gente se pone un tanga a pesar de su edad, peso o celulitis. En las playas puedes ver a niñas pequeñas y a abuelas con bikinis que no dejan nada a la imaginación.

terça-feira, 7 de fevereiro de 2012

Chuva de verão


No hay nada más que explicar. ¡Sol, rayos y nubes todo en el mismo día!

Antes de meternos en la cama, la ya famosa Chewi y yo miramos el tiempo que hará al día siguiente y siempre nos encontrábamos con algo parecido.
-Por la mañana hace un calor que te mueres. Hoy estamos a unos 34ºC, entonces aprovechamos ese sol para bajar a la piscina. Demasiado calor para una gallega.
-Después de comer, sobre las cuatro, empiezan a aparecer las nubes
-Una hora más tarde se levanta un poco el viento y trae más nubes todavía, hasta que el cielo se vuelve gris oscuro y da la sensación de que es invierno, pero el calor sigue ahí.
-A las 18:00h, como muy tarde, está diluviando como si no hubiese un mañana. Las calles se convierten en ríos y aunque lleves paraguas te mojas. La lluvia es tan fuerte y abundante que no da tiempo a limpiar el parabrisas del coche, y tampoco permite ver a las personas que caminan por la otra acera. Los truenos y relámpagos son como los de las películas de terror, y andar por la calle se convierte en una odisea. Ya no sólo porque acabes empapado y con el agua casi por la rodilla, sino porque en estas cuestas que hay en el centro el agua coge fuerza y no puedes caminar en el sentido contrario a la corriente de agua.



En el momento que empieza a llover no te importa porque hace tanto calor que se “agradece”, pero tras la cuarta gota empieza el diluvio. Nunca había visto nada parecido.


Wecome to São Paulo

sábado, 4 de fevereiro de 2012

Ni temerarios ni temerosos

Ayer fuimos a cenar a Vila Olimpia, el barrio en el que está el INSPER (la universidad de Mikel y de Luis), y nuestro amigo Gilherme nos llevó en su coche. Como ya comenté varias veces, todo paulistano que se precie tiene su propio automóvil, y no conciben la vida sin él. Varias veces he tenido que arrastrar a alguno al metro. Varias veces se han quedado en casa por tener el coche en el taller. Varias veces se han metido a escondidas en el bus.

Nosotros, los gringos, nos movemos por São Paulo de una manera diferente. Más confiados, quizás. Si ayer nos hubiese apetecido ese rodicio de pizza y no estuviese Guilherme, seguramente habríamos cogido un autobús y nos moveríamos por las calles de Vila Olimpia con nuestras dos patitas. Es un buen barrio. Pero Guilherme iba tenso. Nos hablaba de secuestros, muertes y atracos en Vila Olimpia, y aparcó el coche lo más cerca del restaurante posible.

Desde mi punto de vista, ni tanto ni tampoco… no deberíamos ser tan temerarios algunas veces y ser conscientes de que no estamos en España; pero vivir con miedo es horrible. Esas calles no tenían nada de extraño dentro del contexto de estar en Brasil.

Vila Olimpia


Después de comer pizza hasta reventar (un día os hablaré de las pizzas brasileiras), en vez de volver directamente para casa, aprovechamos el poco tráfico que hay por la noche para ver diferentes edificios de conocidas empresas de São Paulo y distintos barrios en los que pudimos admirar desde las mansiones más grandes de Morumbi hasta las favelas menos recomendables. Unas al lado de las otras, ya sabéis cómo va esto…



Además de sorprendernos de nuevo con el enorme tamaño de esta ciudad (que parece que cuando la conoces le añaden otro trozo), hemos aprendido algunos consejos para conducir de noche:
-Nada de llevar las ventanillas abiertas
-No pararse justo delante del paso de cebra, sino que hay que detenerse un poco antes para ver si alguien se te acerca al coche (o acelerar en ámbar para no tener que pararse en el semáforo)
-Cerrar el coche
-No pararse en un semáforo al lado de una moto porque suelen ser los que atracan
Son buenos consejos en realidad. Ellos ya lo hacen automáticamente porque probablemente sus padres y sus abuelos han tomado las mismas precauciones. Sin embargo, cuando les preguntas si alguna vez les ha pasado algo, no suelen tener muchas historias que contar… por eso digo yo, si te toca que te pase algo pues mala suerte. Este blog va a seguir siendo un tranquilizador-de-padres porque sabemos perfectamente por donde no podemos pasear ;)

Welcome to São Paulo

sexta-feira, 3 de fevereiro de 2012

Bendito Mercadona

Estar el año entero en algún lugar y no sólo un cuatrimestre tiene muchas cosas buenas, pero lo mejor del todo es que una vez que conoces la ciudad y te das cuenta de lo que necesitas y no tienes, puedes ir a casa y cargar la maleta para traer las cosas. Yo arrasé con Mercadona todo lo que pude, porque hacer la compra aquí puede salir muy caro si te sales de los productos de oferta o te vas a los pequeños caprichos. Lo comentábamos ayer Mikel, Pepe y yo mientras nos atiborrábamos a jamón y pipas: aquí te apetece una napolitana de chocolate y te quedas con las ganas.
Seguimos sin fregona, pero me he traído atún en cantidades industriales, chocolate, gominolas, pipas, tortitas, jamón, chorizo… todo lo que podía traerme sin que se estropease. Tengo una despensa muy europea ahora, o mejor dicho, muy española ;D

Pero con lo que me he pasado es con los productos de cosmética. Aquí son carísimos, y decidí que no iba a ser un lujo desmaquillarme o tener la menstruación. La gente me pregunta si hay tampones en Brasil y sí que los hay; pero son muy caros. Así que llené la maleta de botes y botes sin cajas, y estaba muy orgullosa de mi medio trafiqueo, pero cuando tuve que guardar todo eso casi me vuelvo loca: ¿En dónde iba a meter yo más de 70 tampones sueltos? Jajaj! Ni siquiera los voy a utilizar todos, pero en el momento en que compré todo tenía la mentalidad de “por un euro más… si no lo uso, lo regalo y hago feliz a alguien”, como nos hizo felices nuestra amiga holandesa Eva dejándonos un par de cremas solares cuando se fue :)



Ahora tengo espuma (que aquí no existe), laca, cremita hidratante, todo tipo de medicamentos (que aquí también son muy caros), varias colonias… y tampones repartidos por toda la casa.

Welcome to São Paulo

quarta-feira, 1 de fevereiro de 2012

De "saudade" a "morriña"

La nube densa que se veía desde la ventana del avión a 20 minutos de aterrizar anunciaba que ya estábamos sobrevolando São Paulo. Aquí es verano, sí, y también hace mucho calor… pero esta ciudad es tan gris como siempre y llueve como nunca.

Durante mi largo viaje de camino hacia aquí venía pensando en lo bien que me lo he pasado en las navidades. He disfrutado como una enana estos dos meses en casa, y São Paulo tiene mucho que ver con eso. No habría sentido lo que sentí al pisar la Gran Vía en Madrid si no hubiese estado antes aquí. El jamón no me habría sabido tan bien. No valoraría las comidas del domingo con toda mi familia sentada en la mesa como lo hago ahora, las reuniones de amigos serían simplemente una costumbre… y las pipas serían eso, un vicio como cualquier otro. En definitiva, por muy triste que suene, todo se aprecia más cuando sabes lo que es no tenerlo.

Por eso me ha costado tanto volver. Es cierto que ya tenemos todo en orden por aquí: tenemos amigos, controlamos la ciudad, conocemos el idioma, ya no tenemos que buscar piso, sabemos en dónde encontrar la fiesta… pero también sabemos cómo es vivir aquí, y aunque estamos genial, ¡en España se vive demasiado bien!

Así que aquí estoy esperando a la Chewi.
He cambiado las filloas por feijão, las Hunter por las Havaianas, el aceite de oliva por el de soja, la comida de mi mamá por mi fritanga, la ginebra por la cachaça, mi BlackBerry por el Samsung brasileño, la Estrella Galicia por la Skol, el moderneo por la samba, mis bolsos por la mochila, los Danone por yogures líquidos que saben a chicle, as patacas de Coristanco por unas fritas con aceite de soja, la carne por los nuggets, el francés por el portugués, el lavavajillas por fregar los platos, el secador por el pelo rebelde, el jamón serrano por el cocido, el coche por el bus…

He pasado de tener “saudade” a tener “morriña”, como buena gallega ;)

Here we are again!

¡Hola a todos de nuevo!

He dejado el blog muy apartado estas navidades sin apenas mencionar que nos íbamos. El ajetreo de terminar el curso, irnos de viaje a Salvador da Bahía, hacer las maletas, nuestro paso por Madrid y por último llegar a nuestras casas me tuvo un poco liada y ni me acordé de “despedirme”.
Sin embargo, de todos esos días que he estado ausente tengo muchas cosas que contaros y que irán apareciendo por aquí. Este blog no sólo es ya un “tranquilizador-de-padres”, sino que me he dado cuenta de que mucha gente que se interesa por nosotros lo lee. A todos vosotros os mando un beso enorme desde aquí. Por otro lado, welcometosaopaulo  también es nuestro diario y nos gusta releerlo de vez en cuando para recordar anécdotas o ver cosas que en un principio nos llamaban la atención y ahora las vemos como algo normal. Por todo ello, sí, estos 6 meses continuaré escribiendo, porque aún quedan muchas cosas que contar.

Welcome to São Paulo :)

domingo, 4 de dezembro de 2011

Ya es Navidad!















Muy horteras, pero en Navidad se les perdona.
Por lo que hemos visto, no es el ayuntamiento el que adorna la ciudad, sino que cada edificio compite con los demás en ver quién pone más luces y más musiquitas.
Es raro estar con pantalones cortos y que suenen villancicos a ritmo de samba, pero tiene su encanto la navidad aquí. Nunca había visto tantos tantos adornos y luces, porque por supuesto cada apartamento se encarga también de hacer su propia discoteca en la terraza jijiji



Welcome to São Paulo