Mostrando postagens com marcador Celia. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Celia. Mostrar todas as postagens

quarta-feira, 17 de agosto de 2011

Los mimados del hostel

Definitivamente, podemos decir que somos los favoritos del albergue. Tanto tiempo aquí está convirtiéndonos en amigos de los dueños, y eso tiene muuuuchas ventajas!
Tras cambiar varias veces de cuarto porque llega gente nueva y nosotros somos un poco el “comodín”, hemos llegado a la mejor acomodaçao:




Es la mejor de la casa sin duda, y ahora que es primavera le vamos a sacar mucho partido a la terracita (de hecho llevo dos horitas torrándome aquí :P). Además tenemos un miniarmario… estamos en el piso del baño de chicas… bueno! Estamos como reyes! De hecho si no sale bien lo del último piso que hemos estado mirando, yo me voy a plantear seriamente el quedarme aquí todo el año, y tan a gusto :D
Esto es lo que se ve desde nuestro balconcito:






Como veis, las carreteras son como os dije, aunque esta está muy muy bien, pero con cuestas… socavones para que pase agüilla que no queremos saber qué es… aceras escalonadas… cruces sin semáforos… el cableado... Parece imposible meter el pié en el pasillito ese por el que corre la agüilla, pero Luis y yo ya lo hemos hecho xD y en calles del centro en las cuales el agua es sospechosamente marrón (sí, puag jaja) de todas formas ya sacaré más fotos para que veáis guay las carreteras y las aceras, que es lo que más me llama la atención de aquí.





Por otro lado, algo que está haciendo que estemos estupendamente en el albergue esta semana es que tenemos unos nuevos huéspedes muy especiales:


Se llaman Calle Vapor, y son unos argentinos que tocan música cubana. Son todo chicos y no invaden el baño, y ayer era un lujo estar en el columpio de la entrada de noche escuchándolos cantar y tocar, son geniales. Este viernes iremos a su concierto :D

Por cierto, hoy Sócrates y Celia hacen ya un mes aquí, día de reflexiones que concluyen en que estamos de-puta-madre ;D 

quarta-feira, 10 de agosto de 2011

La USP

(Hoy os voy a hablar de la uni porque tengo que sacar fotos para los siguientes posts)

Celia, Sócrates y yo estamos estudiando en la Universidad de Sao Paulo.  Es una universidad del Estado a la que solamente entran muy pocos alumnos por carrera después de hacer unos exámenes específicos que parece ser que son muy difíciles. De hecho, solamente los que han estudiado en los mejores colegios son capaces de “dar la talla”, con lo cual aquí estudia quien puede…

Está entre las 50 mejores universidades del mundo, y yo me lo creo. Llevo una semana en clase y se nota que la gente está hecha de otra pasta xD Se ve a todo el mundo muy culto y responsable comprando libros y leyendo bibliografía recomendada, y aunque no hay muchos alumnos de intercambio y hacen excepciones con nosotros (o por lo menos al principio), yo veo que el nivel está por las nubes y nos va a arrastrar jja.

Los del hostel dicen que los de la USP son unos empollones, pero que tenemos las mejores fiestas. Todos los jueves hay cervejada y bueno, se monta una… empieza a las 6 de la tarde, a las 10 se llena de gente, y nadie sabe cuándo acaba jaja. Algún día haré un post sobre eso.

Lo primero que me impactó de la universidad es que es ENORME. No sé cómo explicaros lo grande que es, en serio. Si voy en metro, tardo 15 minutos andando hasta llegar a la puerta de entrada 1, pero desde ahí hasta la ECA (Escola de Comunicaçoes e Artes) te lleva media hora andando a un buen ritmo. Y bueno, ir a Veterinaria a pié es un paseo considerable… es gracioso que te digan que en Química se come bien, cuando transportarse hasta esa facultad implica coger un bus y cruzar medio Amazonas para ir, ¡porque anda que no hay campo y verde en el Campus! Eso sí, en la USP hay de todo: todas las carreras, piscina, gimnasio, campos de fútbol, pistas de tenis, canchas de baloncesto, bancos, restaurantes, un museo… demasiado grande, pero genial.

Otra cosa que tiene buena la uni es que es todo gratis o muy barato. Como ya os dije, aquí entran los coquitos del país, y a ellos hay que cuidarlos ;P

Los profesores de momento muy bien (se ve que saben de lo que hablan, no como algunos que hemos tenido este año, no hace falta dar nombres...), y los compañeros siempre se han portado genial conmigo. Uno hasta me hizo un tour por la ECA para que supiese dónde estaban las cosas, y otro me acompañó a las escaleras del metro para que no fuese sola por la noche porque “isto nao é Madrid”. La verdad es que la gente aquí es muy muy maja y siempre tienen soluciones para todo. Eso sí, son muy poco puntuales. La primera semana fue un cachondeo con profesores que no venían, otros que llegaban tarde…  y es que aquí hasta en el McDonalds se mueven despacio. Así que mi primera impresión de las clases es que por muy exigentes que sean en esta universidad, tienen el ritmo brasileño metido en el cuerpo; un ritmo que gusta, que te hace ver la vida de una manera más sencilla… un ritmo al que es demasiado fácil acostumbrarse y del que nos va a costar desprendernos.

terça-feira, 9 de agosto de 2011

Cómo se liga en Sao Paulo


No existe el rollo de ligar en Brasil. Quiero decir, no existe la palabra ni la actitud de “estar ligando”. Yo creo que es porque aquí la gente coquetea todo el tiempo y no se hace una distinción jaja lo digo en serio. Aquí son todos muy descarados, y si caes, caes; y sino pues van a por la siguiente, o lo siguen intentando contigo cuando les da fuerte (casi siempre suele ser esto).

La verdad es que fue gracioso el momento en el que le pregunté a Fernando (un chico que conocimos en el hostel y nos llevó a la samba) cómo se dice “ligar” en portugués. Aquí, cuando alguien te dice: “Amanha ligo para voçé”, significa que mañana te va a llamar por teléfono, entonces era difícil explicar cuál era nuestra pregunta. Finalmente, cuando conseguimos entendernos, nos dijo que eso no existía en Brasil. Un chico saca a una chica a bailar Samba, es de mala educación que la chica diga que no quiere bailar, y también que abandone el baile antes de que termine la canción. La samba se baila cuerpo con cuerpo, no es como otros bailes, y a no ser que la chica tenga novio y haya que “respetar” (como dice Fernando), el bailecito puede “llegar a niveles muy altos de sexualidad”. Y al carallo. Peor que el reggaeton, vamos (que por cierto aquí no se escucha Don Omar ni nada así). Entonces, si bailando consigues algo, sea beso o vaya más allá, se dice la palabra comodín del portugués: ficar.  Según Fernando, eso de ficar no acarrea ningún compromiso, pero no sé si es para todos o para él sólo jajaj! Después, cuando ficas varias veces, porque los brasileños son muy cariñosos según él también, pues se dice que “ficas de rodo” (estar liados de toda la vida), luego te “namoras”, luego te casas, y luego te divorcias (algo muy común aquí, lo más normal del mundo es que te encuentres con personas que te hablen de su primera y de su segunda mujer).

Ir a sambar los domingos es muy divertido. En los locales de música en directo es cuando me siento realmente en Brasil, son alucinantes. La gente lo vive mucho, me encantaría llevaros algún día. A Celia y a mí nos sacaron a bailar varias veces y nos lo pasamos pipa, pero tenemos que apuntarnos a clases YA! La primera vez que fuimos, a la cantante le hizo tanta ilusión que fueran españoles a ver cómo era el rollo ese de la samba que vino a la mesa a hablar con nosotros y nos invitó a una ronda.


Por supuesto, a las fiestas a las que nosotros vamos de estudiantes de intercambio o en las discotecas por las que hemos salido, el método es el universal. Sin embargo, los brasileños tienen cierta facilidad para acercarse. Aquí no se pierde el tiempo, o como dice Fernando “nao se durme no barulho”.

Nuestro Hostel


Todos sabéis que llevamos ya más de tres semanas en Sao Paulo y todavía no tenemos casa. La verdad es que no hemos parado de llamar a sitios pero es muy difícil: no tenemos CPF (necesario para todo) porque las cosas en Brasil van muuuy de vagar; en la mayoría de los apartamentos necesitamos que una persona brasileña nos abale el piso, los contratos aquí suelen ser de 30 meses y nosotros en principio sólo nos quedamos un año; nos han dejado tirados cuando por fin íbamos a firmar un contrato, como somos extranjeros y muchos no se fían a veces también nos mandan pagar un seguro fiança que es como quien le pone el seguro al coche; hemos visto cosas muy pequeñas, hemos visto calles por las cuales no me gustaría volver a pasar… pero sobre todo, hemos visto cosas muy caras (de la economía, el Real, los juegos olímpicos y bla bla bla hablaré en otro post, que da para mucho jaja).

¿Entonces qué pasa? Pues que seguimos viviendo en el hostel. En el enlace podéis ver lo acogedor que es este sitio, pero lo divertido es ver esto:


¡Esta es nuestra habitación! ¡Jaja! Tenemos seis camas, y las que no ocupamos y el suelo están llenos de cosas. Tres personas con maletas para un año no pueden organizarse de otra manera, aunque parezca una guarrada. 
La verdad es que lo llevamos bastante bien conviviendo los tres (Celia, Sócrates y yo) en la misma habitación. Yo creo que es por el buen ambiente que hay por aquí. En esta misma casa hay una pareja belga, está Eva (holandesa), Juan (peruano), el egipcio, más gente aleatoria que te encuentras en la cocina y en la sala, los dueños (Luiz y Luciano, que se merecen un post propio por lo bien que se han portado con nosotros) y los fines de semana también vienen sus amigos. Todos nos tratan genial, nunca te aburres y siempre hay gente en casa. Hemos tenido mucha mucha suerte, porque además de que podemos quedarnos el tiempo que necesitemos aquí, sabemos que podremos contar con ellos cuando queramos.

También tenemos gatos aquí:


Esta es Tarxila. A mí los gatos no me apasionan, pero ésta es una gata especial. No como la Jenny (la otra gata), que se mete en nuestras maletas, o en la nevera, o en donde se le ocurra jajaja (el momento de Jenny en la nevera fue muy bueno, porque nadie la quería coger porque araña y muerde, y ella tampoco quería salir jajaja)


Ahora ya sabéis dónde estoy viviendo :) Estamos estupendamente aquí, aunque os confieso que la verdad es que necesitamos deshacer las maletas ya. Quiero tener un armario, ducharme sin chanclas, compartir el baño con un número razonable de gente, tener todos mis potingues en un sitio y no andar trasportándolos cada vez que quiero usar algo, andar en bragas por mi casa, cocinar cuando me apetezca, poner en la tele lo que me gusta, apoyar mi ordenador en una mesa… no sé, ese tipo de cosas que hace uno en su casa xD

Sin embargo yo sé que cuando nos vayamos vamos a echar mucho de menos las conversaciones en la cocina en tres idiomas diferentes, a Luciano, a Lady Happy (la chica que limpia, apodada por Sócrates xD), a Tarxila, a la nevera compartida, al enchufe para tres de la hebitación… a Paraíso en general.