quinta-feira, 19 de abril de 2012

Y resulta que nuestras canciones del verano eran brasileiras…

Españolitos queridos, el Ai se eu te pego no es el primer temazo brasileiro que invade nuestras discotecas. Hemos descubierto que ni siquiera el Aserejé es español… ¡la mayoría de nuestras canciones del verano han nacido en mi país de adopción! A ver si las reconocéis:



(Por supuesto, el Aserejé tiene el baile brasileiro...)




(La Bomba también tiene el baile modificado! Imaginaros a la gente bailándola en las discotecas)




(Y esta, que nadie sabía cantar porque nos sonaba a chino :P)

El verdadero ruido de Bela Cintra

PUM! PUM! PUM! PUM! PUM!

Todos los días a las 6 de la mañana nos despertamos por lo mismo.

No, no es el hecho de no tener persianas y que entre un sol cegador cada mañana por nuestra pequeña ventana.
No, tampoco es el sonido de nuestra ducha goteando que ya tenemos registrado en nuestra cabeza como un ruido de fondo constante. Ni tampoco lo era la cisterna que nunca se cargaba y se quedaba el día entero removiendo agua hasta que inundamos el piso de la vecina de abajo.
No son ni los miles de coches que pasan por delante de nuestra casa ni tampoco los helicópteros que revolotean por la Paulista.
No, no son los jóvenes saliendo de las discotecas de nuestra calle de los que se quejan todos los vecinos de Bela Cintra.

El otro día, una especie de Callejeros de São Paulo hizo un reportaje en nuestra calle porque la gente hace mucho ruido al salir de las tres discotecas que tenemos justo en frente… pero nosotros no nos quejamos de eso. Al fin y al cabo, ellos nos representan.

Nuestro suplicio de cada día es la obra de la casa de enfrente. Un edificio que cuando llegamos no existía y que crece a pasos agigantados. Nos arruina la existencia. Además, ahora justo al lado empiezan a construir otro. Se nota que aquí no hay crisis; hay obras por todas partes con sus respectivos martillazos y máquinas taladradoras: carreteras, edificios, nuevas líneas de metro… de todo menos aceras y alcantarillas, ¿para qué?

Brasil está creciendo y nos lo recuerda diariamente. Que vivan los países emergentes!
Welcome to São Paulo

quarta-feira, 18 de abril de 2012

Al medio día, energía


Para extranjeros como nosotros, una máquina en la que se meten palos y sale un zumo amarillo nos resultaba sospechoso y desconfiábamos bastante desde la primera vez que nos encontramos con eso.
Estas máquinas se encuentran en algunas lanchonetes (lugar del cual no me he atrevido todavía a hacer el post, porque es, cuanto menos, especial) de São Paulo, pero sobre todo en lugares de playa. El caldo de cana es una bebida extraída de la caña de azúcar refrescante y energética, perfecta para un buen día de playa. Además, cuando lo mezclan con lima es uno de los mejores refrescos que te puedes tomar en una terracita. Es muy común beber eso mientras te tomas un pastel (una comida también muy típica de las lanchos- de verdad, necesito otro mes más para explicaros cómo son esos sitios).

Sin embargo, no ha tenido mucho éxito entre los españolitos esa bebida. Somos más de zamparnos un açaí bien fresquito, que además de darte energía para todo el día te sacia el hambre y está buenísimo. El açaí  es una fruta que sólo se come preparada en una especie de helado, no se muerde la fruta tal cual. Esto era algo típico del nordeste que se ha puesto de moda en todo Brasil desde hace un par de años por todas las propiedades que tiene la fruta. Además, está buenísimo. Se sirven en unas tacitas con trozos de otras frutas y cereales. La primera vez que la vimos nos quedamos alucinando con esa papilla morada, pero es uno de los mejores inventos brasileiros que nos hemos encontrado y que sabemos con certeza que echaremos de menos porque en España no lo vamos a encontrar…

Welcome to São Paulo

domingo, 1 de abril de 2012

Pascoa

Los de la USP formamos parte de ese selecto grupo de personas que van a tener vacaciones esta semana. Aquí, en São Paulo, no se hacen procesiones ni misas conocidas ni nada parecido, al contrario que en muchas otras ciudades de este país tan religioso. De hecho, nuestras vacaciones no se deben a que sea Semana Santa, sino que la conocida “semana do saco cheio” (en la que se dan vacaciones porque sí, porque les apetece descansar) la han elegido en estas fechas para que coincida. Afortunados que somos :)

Sin embargo, no vamos a aprovechar esta semanita para ir a lugares como Ouro Preto o Parati en los que la Semana Santa es parecida a la española. No. Nos vamos a la playa como buenos paulistanos que hemos aprendido a ser. Y cuando lleguemos nos tomaremos uno de esos ovos de pascoa que inundan los techos de los supermercados de una manera tan llamativa. Porque existe un huevo para cada paulistano (de dibujos, de cerveza, de diferentes marcas de chocolate…), y de esa manera es como la gente aquí hace diferente esta semana de vacaciones para algunos.


Welcome to São Paulo

quarta-feira, 28 de março de 2012

Un techo también puede ser un hogar

Uma visão com ação pode mudar o mundo




La vida de la familia de Dona Olinda y de otras 60 más de otras comunidades, ha cambiado este domingo gracias a la organización Un TetoPara Meu País. Este proyecto consiste en construir una casa a aquellas familias que viven en una situación tan precaria que te parte el alma. La idea en Chile ya ha acabado con la pobreza extrema en el país, y ahora trabaja con la integración de las comunidades en las ciudades a las que pertenecen. La financiación proviene de donaciones de empresas privadas, y las personas que construyen son jóvenes voluntarios con ganas de cambiar la realidad tan injusta en la que vivimos.

Muchos, al ver las fotos, os habréis preguntado qué hacíamos nosotras construyendo casas. Yo también me lo preguntaba. Muchas veces no puedo ni traer la leche del supermercado sin pararme cuatro veces por el camino, pero allí se sacan fuerzas de donde no sabes que las tienes. Participar en este proyecto ha sido una experiencia muy gratificante; lo malo es que una vez que tienes contacto con la miseria nada te parece suficiente. La casa que le construimos a Dona Olinda en la que iba a vivir con otras nueve personas, tenía unas medidas de 4,88x3m. Por supuesto, no tenía baño (como la mayoría de las de la comunidad). Sin embargo, algo que nos parecía una casita de muñecas para ellos lo fue todo. Frases como “La casa tiene puerta”, “Esta noche podré dormir tranquila sin pensar que se me va a caer la casa encima”, “Hoy no va a hacer frío” o “Vamos a poder resguardarnos de la lluvia” nos dejaban atónitos y satisfechos con nuestro trabajo. La pena es que alrededor de la casa que estábamos construyendo, otras 20 estaban en la misma situación. No estamos hablando de no llegar a fin de mes o de no tener alcantarillas en las calles. La situación de las familias a las que se ayuda no se puede explicar con palabras.

Una de las mejores cosas que tiene el proyecto es que conoces a la familia, sus historias y su situación, y de verdad te implicas con la construcción de la casa, que es una también una realidad mejor para ellos. Al mismo tiempo, este choque con la cruda realidad es lo que me ha dejado más tocada. Dona Olinda es una mujer muy fuerte que ha trabajado muy duro durante toda su vida, que ha vivido situaciones muy desagradables… y que a sus 55 años ha tenido que pedir que le construyan un lugar en el que vivir porque ella sola no podía darle una vida digna a sus hijos y nietos, por mucho que éstos intenten ayudarla en todo lo que pueden. Hemos aprendido mucho de ella, y nos ha llevado a un mundo paralelo que muchas veces no somos conscientes de que existe.




La pobreza en este país no es algo que tengas que ir a buscar a ninguna favela de las afueras.  Se ve muy a menudo tanto en São Paulo como en otras regiones brasileñas, y está muy presente cuando caminas por las aceras y viajas a otras ciudades. Sin embargo, al lado de ellos estamos todos los que miramos hacia otro lado. Sólo espero que estas ganas de cambiar las cosas no se me vayan en dos días y se quede en una simple experiencia. He abierto los ojos.



Todos os dias e lugares
As horas, os segundos e o invisível
Tudo o que eu mais queria
Era um Futuro Melhor

sexta-feira, 16 de março de 2012

Havaianas

São Paulo tiene pocas cosas que ver, por eso no me extraña nada que la tienda de Havaianas situada en la calle más chic (rua Oscar Freire) sea lugar de peregrinación de todo turista.







Aquí las chanclas están al mismo precio que las puedes comprar en el Carrefour, pero la variedad y el ambiente de la tienda llama mucho la atención. Cada mes cambian la decoración y le dan un aspecto diferente al local. La sintonía entre la música a todo volumen y tanto colorido te transporta a un lugar ideal al que no puedes ir sin tus Havaianas. Puedes hasta diseñarte las tuyas y ponerle brillantitos y de todo.



Welcome to São Paulo

quarta-feira, 14 de março de 2012

Dilema diario


Nunca me había atrevido a confesaros este problema tan particular que tenemos. Resulta que si tiramos el papel higiénico al váter, se atasca. En todos los baños públicos hay carteles que te avisan de que no puedes tirarlo, y una papelera gigantesca llena de cosas al ladito. Al principio pensábamos que no entendíamos el cartel, pero este dibujo está muy claro. 
Lo voy a dejar ahí, no es muy agradable hablar de este tema.

Welcome to São Paulo