terça-feira, 15 de maio de 2012

Tarde de arte en el hostel

Hoy hemos pasado la tarde en nuestro querido hostel. No vamos tanto como deberíamos, pero nos encanta hacerles visitas y ver cómo van cambiando y evolucionando las cosas por allí. Cuando llegamos en julio, el hostel estaba empezando, y aunque los cambios han sido gigantescos, ese lugar conserva su esencia y nos recuerda momentos de cuando llegamos aquí más perdidos que un pulpo en un garaje.

Pero hoy no ha sido una visita cualquiera. Vítor, uno de nuestros amigos del hostel, ha estado pintando un cuadro en directo durante todo el día, y mientras miles de personas le seguían por  Internet, nosotras estábamos allí escuchando Rock con él y viendo cómo el cuadro iba avanzando. Es alucinante lo que hace, porque de esas 8 horas pintando el resultado no es simplemente un cuadro, sino un sueño cumplido. Nosotros, que conocimos a Vítor hace casi un año, le hemos visto crecer y hacerse cada vez más y más reconocido. Es incluso gracioso para nosotros pasear por la calle y ver fachadas pintadas por él, tazas, guitarras, mesas… y exposiciones. Lo que hace Vítor es arte, y estamos muy orgullosos y realmente felices porque todo su trabajo está obteniendo los resultados que él siempre quiso.
Aquí os dejo una pequeña muestra de la obra que ha pintado hoy:








terça-feira, 8 de maio de 2012

Ole las melenazas

En este país son muy pocas las chicas que tienen el pelo corto. Yo creo que no conozco a ninguna… porque para ellas su melena es el mejor complemento y lo más femenino que puede existir. Pelo para allá y pelo para acá, las maneras de recogértelo son infinitas, pero todas igual de horteras.
Ya conocéis las maxipinzas.



Pero ahora están de moda estos coleteros muelle-cable de teléfono. Si quieres estar a la moda en Sampa tienes que tener uno, a pesar de que se te rompa el pelo con esa goma...


Aunque ya si quieres ser lo más de lo más, tienes que saber atarte el pelo sin nada. Tiene su mérito, y todas lo consiguen.


Welcome to São Paulo





segunda-feira, 7 de maio de 2012

Virada Cultural

Este fin de semana ha sido la Noche en Blanco de São Paulo. Aquí se llama Virada porque esa palabra es la que se usa para esas ocasiones en las que vuelves al trabajo o a la universidad sin dormir. Las 24 horas de cultura en São Paulo han sido geniales.

Esta ciudad gigantesca tiene muchas actividades culturales durante todo el año, de las cuales siempre nos enteramos tarde (y no vamos, porque aquí no se puede hacer planes de última hora). Y es que, una vez más, São Paulo es muy grande; pero ese enorme tamaño es lo que proporciona la gran diversidad de eventos cada fin de semana: siempre hay alguna exposición a la que ir, alguna obra de teatro o algún concierto. Además, siendo estudiante estos eventos suelen salir más baratos, o incluso ser gratuitos.

El caso es que desde el sábado a las 6 de la tarde hasta el domingo a la misma hora, el centro de São Paulo tenía diferentes actuaciones en esas calles por las que nunca se puede caminar a partir de las 5 de la tarde. Eso fue lo que más nos entusiasmó de la Virada: poder pasear por el centro, sacar fotos, apreciar los edificios y… caminar y caminar y caminar tranquilos. Un lujo. Las calles estaban llenas de gente, y la poca iluminación hacía que vieses los barrios de una forma más cálida, y no peligrosa. Por supuesto, había unos tres policías militares en cada esquina.

Como era de esperar, que medio São Paulo estuviese en el centro sumado a nuestra mala organización, hizo que llegásemos siempre al final de todas las actuaciones… pero pensaba que nunca iba a poder andar por el centro de esa manera, y la Virada Cultural me lo permitió. Eso es lo con lo que me quedo de este fin de semana. Con eso y con el descubrimiento del grupo “Abanda mais bonita da cidade”.

Mirad qué bonito es Sampa: 















quinta-feira, 19 de abril de 2012

Y resulta que nuestras canciones del verano eran brasileiras…

Españolitos queridos, el Ai se eu te pego no es el primer temazo brasileiro que invade nuestras discotecas. Hemos descubierto que ni siquiera el Aserejé es español… ¡la mayoría de nuestras canciones del verano han nacido en mi país de adopción! A ver si las reconocéis:



(Por supuesto, el Aserejé tiene el baile brasileiro...)




(La Bomba también tiene el baile modificado! Imaginaros a la gente bailándola en las discotecas)




(Y esta, que nadie sabía cantar porque nos sonaba a chino :P)

El verdadero ruido de Bela Cintra

PUM! PUM! PUM! PUM! PUM!

Todos los días a las 6 de la mañana nos despertamos por lo mismo.

No, no es el hecho de no tener persianas y que entre un sol cegador cada mañana por nuestra pequeña ventana.
No, tampoco es el sonido de nuestra ducha goteando que ya tenemos registrado en nuestra cabeza como un ruido de fondo constante. Ni tampoco lo era la cisterna que nunca se cargaba y se quedaba el día entero removiendo agua hasta que inundamos el piso de la vecina de abajo.
No son ni los miles de coches que pasan por delante de nuestra casa ni tampoco los helicópteros que revolotean por la Paulista.
No, no son los jóvenes saliendo de las discotecas de nuestra calle de los que se quejan todos los vecinos de Bela Cintra.

El otro día, una especie de Callejeros de São Paulo hizo un reportaje en nuestra calle porque la gente hace mucho ruido al salir de las tres discotecas que tenemos justo en frente… pero nosotros no nos quejamos de eso. Al fin y al cabo, ellos nos representan.

Nuestro suplicio de cada día es la obra de la casa de enfrente. Un edificio que cuando llegamos no existía y que crece a pasos agigantados. Nos arruina la existencia. Además, ahora justo al lado empiezan a construir otro. Se nota que aquí no hay crisis; hay obras por todas partes con sus respectivos martillazos y máquinas taladradoras: carreteras, edificios, nuevas líneas de metro… de todo menos aceras y alcantarillas, ¿para qué?

Brasil está creciendo y nos lo recuerda diariamente. Que vivan los países emergentes!
Welcome to São Paulo

quarta-feira, 18 de abril de 2012

Al medio día, energía


Para extranjeros como nosotros, una máquina en la que se meten palos y sale un zumo amarillo nos resultaba sospechoso y desconfiábamos bastante desde la primera vez que nos encontramos con eso.
Estas máquinas se encuentran en algunas lanchonetes (lugar del cual no me he atrevido todavía a hacer el post, porque es, cuanto menos, especial) de São Paulo, pero sobre todo en lugares de playa. El caldo de cana es una bebida extraída de la caña de azúcar refrescante y energética, perfecta para un buen día de playa. Además, cuando lo mezclan con lima es uno de los mejores refrescos que te puedes tomar en una terracita. Es muy común beber eso mientras te tomas un pastel (una comida también muy típica de las lanchos- de verdad, necesito otro mes más para explicaros cómo son esos sitios).

Sin embargo, no ha tenido mucho éxito entre los españolitos esa bebida. Somos más de zamparnos un açaí bien fresquito, que además de darte energía para todo el día te sacia el hambre y está buenísimo. El açaí  es una fruta que sólo se come preparada en una especie de helado, no se muerde la fruta tal cual. Esto era algo típico del nordeste que se ha puesto de moda en todo Brasil desde hace un par de años por todas las propiedades que tiene la fruta. Además, está buenísimo. Se sirven en unas tacitas con trozos de otras frutas y cereales. La primera vez que la vimos nos quedamos alucinando con esa papilla morada, pero es uno de los mejores inventos brasileiros que nos hemos encontrado y que sabemos con certeza que echaremos de menos porque en España no lo vamos a encontrar…

Welcome to São Paulo

domingo, 1 de abril de 2012

Pascoa

Los de la USP formamos parte de ese selecto grupo de personas que van a tener vacaciones esta semana. Aquí, en São Paulo, no se hacen procesiones ni misas conocidas ni nada parecido, al contrario que en muchas otras ciudades de este país tan religioso. De hecho, nuestras vacaciones no se deben a que sea Semana Santa, sino que la conocida “semana do saco cheio” (en la que se dan vacaciones porque sí, porque les apetece descansar) la han elegido en estas fechas para que coincida. Afortunados que somos :)

Sin embargo, no vamos a aprovechar esta semanita para ir a lugares como Ouro Preto o Parati en los que la Semana Santa es parecida a la española. No. Nos vamos a la playa como buenos paulistanos que hemos aprendido a ser. Y cuando lleguemos nos tomaremos uno de esos ovos de pascoa que inundan los techos de los supermercados de una manera tan llamativa. Porque existe un huevo para cada paulistano (de dibujos, de cerveza, de diferentes marcas de chocolate…), y de esa manera es como la gente aquí hace diferente esta semana de vacaciones para algunos.


Welcome to São Paulo